lunes, 19 de junio de 2023
sábado, 8 de abril de 2023
Comedido.
Mis características imaginativas
se desbordan en una frustración latente y sorda,
frustración acompañada
y con carisma, sin titubeos y con amargura residente…
Ignorante importante
de los placeres,
no sirvo
y no vengo a escribir
de mis imaginarias formas de besar,
solo se usar la boca
para cepillarla y más o menos hablar
pero estoy tranquilo,
si veo más ánimos
bajos acurruco mi cuerpo y duermo bien pleno;
ahí me salvo.
Seré en tu vida uno
más
uno más en tu juego
pero para tu
incredulidad,
ese juego yo no lo se
jugar
y no hay decepción dentro
la percepción
porque desde mis
primeros parpadeos
ya sabes que no estoy
a la altura de
tus propuestas y grandes
sonrisas…
Puedo imaginarnos, pero
estamos en tiempos irreales.
Si mi estomago llega a
rugir por algún sentimiento atorado,
con semillas de lechosa
y aceite
lleno mi boca rápidamente,
y su fastidioso sabor amargo
es lo que imagino que
sería el sabor de mis palabras, de mis besos y abrazos,
y si aquel mejunje
hace efecto
cualquier parásito es
expulsado
y así tiene que salir
todo lo que tengo guardado,
para que no salgan de
mis poros muchos olores putrefactos.
Ya estoy viejo, igual
de tonto e igual de quebrado
no ando en bus, ando a
pie
pero no me quejo,
o a veces sí,
sí en mi recorrido las
nubes retumban y llueve
y no puedo escapar de
sus punzantes gotas si el diluvio viene;
pero me acostumbro
porque es importante
fijar rumbo
y tengo derecho a
descansar.
Del respeto aprendí bien
para contener la
impulsividad que delata mi falta de mundo,
mi encierro y cada
complejo,
he juntando mis manos
al cielo haciendo símbolos de esperanza
pero allí quedan…
Soy una persona comedida,
tranquila y asustada
que solo habla cuando tiene que hablar,
cuando siento que puedo
aportar y seré interesante de escuchar;
soy bien comedido ante
lo ajeno
y por eso no me como las
uñas ante cualquier adversidad.
Razoné.
Cuando
veo la inmensidad de tu ciudad,
del
recorrido de tus pasos, de tus adentros rutinarios…
El pánico
salta sobre el corazón
acelerando
el esfuerzo, retumbando mi mente ya alterada.
No
sobreviviría aún apretado de tu mano
y aún
cuando mi sol me llame a la aventura
sigo
siendo el mínimo múltiplo incapaz…
Nunca
voy a ninguna parte, solo sueño con ello.
Soy
desconsuelo.
No te
puedo ofrecer nada, ni en las noches frías abrazar tu cuerpo,
no
puedo ofrecer los besos sorpresivos que acostumbras a dar,
mis
labios se acostumbran a saborear mis gargajos y algunos caramelos
que
agrietan y resecan su forma…
Sales
y escuchas tus sonidos favoritos,
yo no
puedo ofrecer la compañía en esos sonidos,
si
salgo a la calle soy el perro desorientado entre tanta magnitud,
soy
el aburrimiento al que tú siempre le huiras…
Soy
el tome el café aguado y muy dulce
que
cuando habla no pueda mirar directamente a la cara
del
receptor…
Soy
pequeño y no como hormiga atómica porque tampoco soy fuerte…
pero
de mi parte siempre recibirás las mejores felicitaciones
porque
me gusta los logros celebrar.
Aún
doy razones por las que justifico mis sin sabores,
razoné
las formas de mis quebrantos y llantos,
razoné
las incapacidades y el arrepentimiento,
si te
arriesgas siempre pierdes,
por
lo menos así se siente desde este lado de la tierra ultrajada,
razoné
tanto que tropecé y mi mano izquierda raspó su piel;
dolió
y continúe…
Soy
el mismo estúpido que se atora con su propia saliva
por
creer que es pésimo hablar de lo que me hace mal
pero
por sobre todo soy aquel que siempre velará por ese niño
adentro
mío,
ese
que se maravilla por unas nubes,
por
unos trazos en lápiz y en colores,
por
historias ajenas,
y por
soñar despierto,
razoné
y la ridiculez solo por hoy,
no me
vino a visitar.
martes, 24 de mayo de 2022
La virtud de tener la razón de mi razón.
Se desdibuja la sonrisa si hablo solo
por eso sonrío cada vez que puedo
y
muestro mis grandes dientes
por orgullo y protección
por fantasía y alegría
por imaginación y pereza
por sueños y recuerdos,
pero de los sueños ya hablé, ya escribí, los
vivo…
Vividos y diferentes cada noche
con mensaje y con misterio.
La monotonía
sigue siendo tangible,
la toco y estrecho su mano
y yo
sigo estando aburrido…
Ya no creo en los amores,
nunca los he tenido pero no les creo,
tampoco creo en los placeres carnales
porque mi piel sigue intacta
desde que nunca hubo una primera vez,
además, en mí ya no hay ansias
por querer aquello que quise estando más joven;
mucho menos me importan las miradas que mi
sombra tope
mucho menos me importan los pensamientos
escuetos llenos de juicios.
No me alimento del sol y del aire
aunque fuese más fácil,
resisto siempre por mi meta del cien…
Cien años para observar y aprender,
aunque me quede corto el amar,
eso no lo quiero aprender,
que escribiendo el verbo
un mal sabor de boca me viene…
No lo he sentido,
no he amado,
ni siquiera estoy enamorado
y no son oraciones abucheadas formadas de la
lástima,
es una exclamación de sinceridad
ante la poca empatía
de los que gustan
sus manos y sus bocas entrelazar.
No me interesa
el placer o las caricias,
los besos, los roces y el sudor en diferentes
poses…
Ya mi edad sobrepasó aquellas ganas
que solas se evaporaron, se evaporan y se
evaporarán
en un constante ciclo de desgano,
pienso así por lo mínimo
de mi miembro fálico,
mi limitante,
aunque tampoco intenté nunca dar un primer paso
en esa supuesta asignatura primordial de la
vida;
copular nunca ha sido mi alegría…
También pienso así
por el peso importante
entre la apariencia y sus expectativas gigantes,
entre lo feo y lo desgraciado y sus desventajas
cuando nunca se da oportunidad a la personalidad
en su primera vez
pero de esos pensamientos pasados y desesperados
aquella melena castaña en tempranos veintes,
se ha marchitado
siendo esa mi única tristeza.
Estas palabras se mal entienden
por el miedo, el complejo y la ansiedad
y de esas cosas ya escribí. De eso no hay
oportunidad
porque agota el pensamiento
y estando aislado de los riesgos
soy excelente en el coqueteo
pero dejo pasar mi oportunidad
por no saber y no querer saber que pasa más
allá…
Que no se mal entienda,
yo arropo la soledad como en una cálida mañana,
el sol arropa a la montaña, ¿o es al revés?
Repetitivo en ese discurso
yo me quedo contento…
Pero tengo enormes aprecios,
que no se mal entienda,
yo quiero a los míos en todas sus dimensiones y vivencias.
Y con los años ya no pesan tanto los daños,
y con los años poco miedo tengo a no compartir
mis momentos,
me fastidia la idea,
y con los años soy más egoísta de mí,
y con los años yo no hago ningún daño,
y con los años no me quiero sexo ni engaños,
y con los años no quiero besos ni regalos de
año,
y con los años no visualizo ningún escenario,
y con los años me tengo más fuerte a mí,
y con los años me seguiré viendo sonreír
por eso la única virtud de tener la razón
de mi razón…
Es mi que pequeña felicidad
soy yo.
miércoles, 29 de diciembre de 2021
En la madrugada.
me apetece dejarte inmortal aquí
porque allá aún estoy ausente
a pocas horas del final obvio de este viejo año,
con la mente manejando al corazón y al cuerpo
tres parte de mí están ajustándose a ti
y no me apetece quererte
porque ya te quiero
porque conjugo lo real y lo presente y lo futuro.
y el miedo de la aventura nueva a embarcar
permanecen sin euforia,
aún hay incredulidad,
pero poca,
aún hay curiosidad por ti…
¿Cuáles son tus secretos?
¿Cuáles son tus angustias?
¿Cuáles son tus pensamientos lujuriosos que quieres liberar?
¿De qué te quieres liberar?
Quiero asombrarme de tus tratos y tus formas sin espantarme.
o aquel dedo extraño que dices tener en tus pies,
muéstrame tus grandes anhelos o no me muestres nada
por respeto a ti
y yo sigo mostrando mi yo curioso
muy atento mientras tanto cada tanto
yo comparo
mis tonterías con tus logros,
tus deseos con mi incapacidad,
mis feas posturas con tus pasiones,
tus hermosas manos con las mías algo insípidas,
tu gran sonrisa y mis dos dientes relucientes,
aunque me río… Sí, me río
porque no hay superioridad ni inferioridad;
estamos presentes con mis vergüenzas y tus puntos fuertes.
en dos instantes significantes
sin esperar,
sin desespero,
llegué y estuviste
no sé cómo
no sé si es cierto
pero sé que con todas su letras
eres lucha,
eres pasión,
eres tranquilidad,
me sorprendo de ti e incrédulo me sostengo.
Tus largas piernas hacen agua mi boca
y es ahí donde quiero acabar… Acabar con mis besos
solo si quieres de mí mis besos ahí.
pues en mí la inseguridad destaca la repetida incredulidad,
aunque mis ojos se distraen con tu humanidad honesta,
desnuda y vulnerable… Y las madrugadas nos sinceran
mientras en la lejanía nos deseamos con cada suspiro roto
y es que en las madrugadas
surge lo espontaneo,
surgen explosiones a veces silenciosas a veces fuertes,
surge aquella apatía típica del sueño,
surge la misma historia
de aquel indefenso soñador insaciable curioso
con justa medida, con justa verborrea
con mi madrugada como refugio
y
tu madrugada como alcahueta.
lo intensifico
y tuve la fortuna (creo)
en que estuviste ahí sin miramientos
con todo en contra pero en gratitud del destino sorpresivo.
no estoy a tu altura
porque perdí mi altura para poder reírme de mí
y de mí ya tienes todos mis pensamientos
y de mis débiles brazos, espera fuertes abrazos
porque queda futuro
porque queda destruir el mito
porque queda la madrugada cómplice y paciente del tiempo presente
con tu voz altiva y sonora jugando
con lo castroso de mis tímidos vocablos.
al apagar las luces bien tarde
y tú en el quinto sueño reconfortante
y aunque un ojo mío llore
no es tristeza, es el golpe de una polilla nocturna
que no sobran en mi espacio.
con mis insuficientes gestos de cariño
pero con mi tiempo en mis manos,
sin saber si tus brazos puedan,
sin saber si tus brazos quieran
un poco de mí
pero sonríe,
que mis pequeños ojos necios
se iluminan al verte así
detallando aquella arruga coqueta
en la comisura izquierda
de tu boca, de tu bemba roja
detallando en la madrugada.