domingo, 2 de julio de 2023
Casi.
Las probabilidades eran pocas
eran nulas y eran débiles,
aún así yo fui construyendo mi burbuja,
la fantasía bien elaborada alivianando la soledad,
pero
estaba seguro que su fragilidad iba a ceder
así pensara siempre en ti.
Nudos en la garganta,
nudos apretados para no llorar,
¿para qué llorar si ya sabía que pasaría?
Si yo ya sé mi propia fortuna;
y aún así hice de promesas
nuestras charlas y sonrisas…
Quiero ser omnisciente
y saber cuándo cambio todo
aunque también lo sé;
mi apariencia estúpida es una fachada quebradiza de mi
amargura,
y eres carne y fuego de marzo el carnero,
y has devorado y saciado tus pasiones,
dentro de tus largas piernas,
de tus gustos y de tus sabrosos labios
nacieron para ser vividos y mordidos;
no soñados e imaginados,
como a cualquier hora fácil
para irme a lo imposible.
Repetiré que ya lo sabía,
porque la realidad asusta
pero la esperanza motiva,
como aquella electricidad rítmica
que provoca bailar
pero no mentiré,
me alegro y me entristezco en simultáneo
y el pecho se encoge
porque ‘casi’ se desvaneció
como cuando en las flores de mayo nació;
con la ingenuidad de un 2021.
Casi aprendo de tu pasión,
casi desprendo un desenfreno desconocido,
casi jugueteo con tus caderas,
casi vibro al ritmo d tu lengua,
casi miro el color exacto de tus ojos,
casi entrelazo mis piernas con las tuyas,
casi oigo tus suspiros,
casi escucho tus gemidos,
casi río contigo…
Casi te respiro.
Ahora no, y no te vas a negar a otros sabores
que por ahí tienes,
no te vas a negar si el estallido te emociona
de la cabeza a los pies,
no te vas a negar a lo que la lujuria diga,
como yo siempre me negaré…
Casi iba a ti, pero no sabría satisfacer
la perfecta picardía de tu ser.
La boca se me amarga porque insisto en no llorar,
ya sé cómo hacer eso,
irónicamente tengo muchas certezas,
la boca se me amarga porque sé que nunca
te iba a llenar,
la boca se me amarga porque es fácil para mi
la decepción en mí…
Aún puedo ofrecerte un café con pan,
cuando lo que sea que quiera unirnos
así lo permita,
así como llegue a ti,
con mi ingenuidad e infinita inseguridad
te hice reír.
Casi, es la medida donde acudo a la fantasía
porque no hubo casi nada;
distancias muy cercanas,
la misma lengua y casi el mismo clima…
Oye, si escribo mucho,
mucho lo siento,
pero
no me voy avergonzar por eso,
yo no me guardo las sílabas
y
si salgo de tu mente
quiero agradecerte por contribuir al recuerdo,
riámonos de lo imbécil en mí;
mirando con absoluta tranquilidad…
Porque yo pregunto por mi curiosidad,
por tratar de entender, aunque entienda
pero somos individuales
y
gracias siempre.
Cansado.
De cuál fracaso me estoy salvando
de cuál sentir me estoy privando,
no tengo certeza de nada;
recuerdo cada detalle
y miro el reloj y en sus horas
me distraigo para cerrar los ojos y de nuevo dormir…
Allí es donde aparecer, ¿a dónde irás ahora?
No estoy cómodo con mis gestos
pero ya no desteto mi sonrisa,
no estoy contento con cada velludo centímetro de mi torso
y menos si me desnudo frente a ti,
lo puedo intentar, pero no nos vamos a gustar…
Increíble es el arropo de mi inseguridad
sin pretender inundarte en llanto,
ni en sudor, ni mucho canto.
Desde mi inferioridad
y
desde mi cautela
escondo mi esperanza,
desde la niebla
desde lo borroso
desde la vergüenza,
pues no lo sabía
pero encuentro conformidad
dentro del recuerdo solitario
ya lo he dicho
ya aburro en repetirlo
pero me cansé.
Cansado de suponer que puedo
entrar en tus quereres,
cansado de percibir miradas sobre mí,
no quiero llamar la atención y me canso,
cansado de conversar y que salga la pregunta
de quién me gusta ahora con gusto de algarrobo,
casando de los pares y de su afán de ver a todos igual,
casando de mi bigote
que arruina mis labios torcidos,
cansado de mis brazos bien escuálidos
con su poca fuerza,
cansado de otros cuerpos que ni siquiera he tocado
y que ni puedo tocar,
cansado del placer que nunca te voy a dar
pero ríes hasta a la rabia llegar,
cansado muchas veces de mi
y de cómo no sonrío para impresionarte.
Peleo,
peleo y gano,
soy mi prisionero,
soy mi libertad
y mi consuelo,
yo me quejo y con palabras quemo cada desconsuelo,
soy emperador y soy soldado;
cuento poco y en silencio pienso,
desde allí siempre hago ruido intenso…
Merezco tu silencio
y no soy digno de tus secretos
pero me cansé
y no te haré esperar con estas palabras,
divago.
Divagando a lo mejor
me pierdo de lo grandioso
pero no me cansan las fantasías
inclusive sabiendo que nunca llagaré a ellas,
siendo esta mi última queja.
sábado, 24 de junio de 2023
31.
Otra vez sentado y un tanto agobiado
pero ahora sí estoy bastante ocupado,
no se parece a la última vez…
Ahora no hay tanto tiempo para llorar juntos
pero por lo menos siempre hemos estado juntos,
a veces somos dos, otras veces somos tres
y
pocas veces somos cinco;
no, no leo mal y no mal pienses si oíste lo anterior,
son los pedazos de tristeza, de nostalgia,
de miedo, de inseguridad y de ser impostor
que habitan en mí, soy yo mismo
pero no estoy fragmentado,
los conozco a todos y son fraternales
he irónicamente acogedores.
Ya sé manejar mi estupidez y mi torpeza,
ya sé manejar la vergüenza de los complejos,
aunque no hay orgullo de ello,
ya sé manejar el pensamiento solitario y derrotado
que conjugan las creaciones de mis pequeñas manos,
ahora guiño el ojo y miro como se mueven las nubes…
Ya sé manejar la rebeldía y las naguas de
estar habitando el mismo lugar,
ya sé manejar todas las oportunidades perdidas,
las que dicen que hay que tocar otra alma y sentir y amar…
Esa partecita me la voy a perder,
porque no ha pasado ni pasará una primera vez…
Aún me avergüenzo de mi sonrisa,
de cada perdida de cabello,
de mi nariz,
de mis escuálidos brazos,
pero, no de mis piernas;
ahí hay poder junto con mis pequeños pies,
para poder llegar a mis destinos.
Se que no soy capaz de moverme como quieres,
se que no soy capaz de querer como quieres que te quiera,
se que no soy capaz de dejar huella;
porque
todo el tiempo fui ignorado y tildaban mi nombre
con adjetivos de fealdad,
dentro de mi inocencia me lo creí
y hasta el día de hoy se mantiene así,
aunque siempre supe que mi personalidad
era diferente, era interesante, es divertida
y un tanto mítica con carcajadas fuertes
demostrando que soy alguien solitario,
valiente y resiliente.
Soy alguien amargado
y no por falta de abrazos,
y no por falta de sexo, sudor y lágrimas,
para mí el placer no está en la piel,
nunca tuve esa necesidad porque nunca
hubo con quien lidiar aquella curiosidad
que siendo pubertos todos nos quisimos estrenar…
Sí, se intentó por el desespero
y se cayó en el error,
pero no es para mí
perder el tiempo para que desprecien mi miembro,
por no entrar en los estándares que el mundo actual ha
impuesto.
Soy alguien amargado
por la constante lucha contra mí mismo,
al saber que soy capaz de creaciones maravillosas
y de maravillar a quien tenga la oportunidad de compartir
algunas palabras, algunos diálogos
aprovechando la vida en sus tiempos inexactos
pero me aterra llenar expectativas falsas que mis ojos
desde miradas ajenas puedan crear.
Soy alguien amargado porque mi potencial
siempre se apaga al compararse con cada ser,
es por eso que, si compito por una compañía,
la voy a perder
la voy a ceder,
porque cualquier contrincante que pueda tener,
es y será superior a mis andares
y ahí no hay que mentir.
Soy alguien amargado y muy bien ubicado
y
no me corresponde el éxito común
al que todos tienen acceso,
yo voy a los detalles, a los que saquen de mí una alegría…
Porque yo rezo por un milagro,
por varios milagros,
yo rezo para mí, para comunicarle a quien me escucha,
la serenidad que necesito,
yo rezo por los míos y dejar que la angustia
no me haga bajar de golpe al suelo,
yo rezo con la vela blanca y con su llama
pido por la felicidad de aquellos en quién deposito
mis anhelos y mis buenos deseos
una bendición, el buen descanso
y el maravilloso despertar de cada mañana;
por lo menos se que no soy una persona tan mala.
Soy alguien amargado,
bastante necio y determinado,
me puedo empapar en una lluvia torrencial
caminando poco a poco para llegar a mí destino,
puedo pasar horas recreando palabras de confrontación
para no dejarme de quienes quieran callar mi voz,
y no creo cuando dicen
que sienten atractiva mi mirada
o
que tengo forma simpática…
Yo les muestro mi realidad,
mi escualidez y escupo la inseguridad,
esa es mi otra forma de ser,
porque no quiero más burlas
por mostrar mi vulnerabilidad,
nadie te querrá como mamá y papá.
Pasan y pesan 31 soles,
siguen las mismas heridas inolvidables,
siguen y no las he enterrado,
siguen t no las he suturado,
siguen sin importar,
siguen sin sentido, aunque yo las justifique y las
califique
con su peso y con su actuar…
Solo pocas quedan atrás.
31 soles y mi voz sigue graciosa,
31 soles y por lo menos mi amargura es
la más fuerte de mis virtudes,
31 soles y cuando quiero llorar busco la forma y lloro,
31 soles y no quiero hacerte daño,
31 soles y quiero tener algún encanto,
31 soles y me sigo viendo imbécil,
31 soles y toca soñar e ilusionarme para reír
y no envidiar cada referente social,
31 soles y sé que soy bueno oyendo a otros,
31 soles y veo como se va deteriorando
y otro tanto recreando en alto mi ciudad natal,
31 soles y veo la ilusión del porvenir
a los que puedo enseñar a escribir,
aunque no crea importante mi labor,
31 soles y me cuesta mirar al receptor
y que se crucen miradas mientras dialogamos,
31 soles y no me voy a disculpar por escribir tanto,
31 soles y la ansiedad se esmera por ser fuerte cada viernes,
pero
estoy bien… Estoy muy bien,
ya que la única persona
que tiene la capacidad,
que tiene el poder,
que tiene el privilegio
y la oportunidad de hacerme daño
soy yo mismo con toda mi humanidad.
Combinando lados ajenos y combinando lados lejanos
este poema se extendió
para que nadie entienda el sentimiento guardado aquí
derramando inmortalidad
en cada trozo rimado
porque a los 32 soles
debo dejarle espacio para otras inquietantes amarguras.
lunes, 19 de junio de 2023
Un poco menos idiota.
Encontré
una ilusión y me aferré a ella,
soportando
la idea de que las mentiras tiene patas cortas,
soportando
mi impulsividad,
soportando
mi ansiedad,
es
buena porque aquella cosa
fue
el motor de pensamientos azules
de
pensamientos intensos casi cual deseo fugaz,
estrella
fugaz del deseo.
Caí
como caemos todos e irónicamente me levanté muy tarde…
Bienvenidos
a mi nobleza…
Soporté
que mi yo analítico
peleara
para explotar la burbuja,
romper
con la bola de cristal,
soporté
cuando mi yo analítico me mostró la verdad.
No me
gusta la lástima
no es
la forma en la que quiero me perciban,
no me
gusta ser un payaso gratuitamente contratado
en el
circo de las miserias,
puedo
ser vulnerable
pero
no
quiero miserias…
Estoy
solo conmigo;
sacudo
mis rodillas después de la segunda caída.
Puedo
ser vulnerable
y
siempre
doy
mi sinceridad como muestra de confianza,
lo
aprendí por coincidencia…
Bienvenidos
a mi nobleza…
Ya después
de la ira,
comprendo
y es mejor así,
sin
prisas y con las mismas pausas
ya después
de la ira,
comprendo
un poco más…
Un poco
más los movimientos tuyos,
los míos,
de ella, de él, de nosotros, de ellos, de ellas;
porque
el espejismo lo cree yo;
soy
el que mete más la pata.
Me
hago el toche,
el
retoche
pero
vaya
que soy inteligente tan toche,
¿qué
quería que pasara?
No
voy a encontrar la boca
ni
esos labios hidratados,
no
voy a consolar tus gemidos,
no
irás, no iré
y
lo
repetías
y
sí lo
entendía,
tú allá
y yo aquí sin dar vueltas en espiral…
Era
tu forma amable de decir
que
siempre estás buscando nuevas carnes,
otras
lenguas y más aire,
lo
normal, lo moderno, lo tangible,
lo real…
No
eres de observar
porque
quieres y exiges
tamaños
grandes
con
poder, con agresividad y con voces altisonantes.
Bienvenidos
a mi nobleza…
No soy
el de tus gustos,
no estoy
al tanto de tus gustos,
no
entro en ellos,
ni
por asomo ni por casualidad,
ni
por suerte ni por deuda,
aunque
yo llegara e insistiera
eso
no pasaría, eso no pasará
o
puede
que sí
pero
desde el reino de Morfeo.
Morfeo
nos enfrenta y desde la idealización de tu sombra
y de
tu altura,
entrelazamos
manos
y confieso
que aún eres mi musa.
El
jueguito del coqueteo
con
algunas fotografías
que
sean tramposas y misteriosas
así
empezó o por aburrimiento de ambos así empezó;
soy
detallista ya sabes que me creo el artista
y te
cansó el regurgitar de mis estados bajos.
Yo no
sé si voy al purgatorio
y
nunca sentiré nada
de lo
que tú siempre has sentido
pero
con el adiós escrito desde tu sitio
se
evitan amarguras.
Una
vez arriesgué, perdí y me traumé
y no
tuve primer amor
y ya
viejo y ya calvo
no
seré amor de nadie
no me
gusta ser el último,
pero
eso a ti no te importa
pero
eso a ti te da igual
y con
tu magnifica y maravillosa sonrisa,
tienes
permiso de burlarte un poquito más,
ya
casi te vas a cansar
por
eso todos mentimos.
Un
poco menos idiota que ayer
y quizás
un poco más mañana por la mañana,
se
sabía que yo sería
el
que más ilusión cultivaría,
no me
crees y es verdad
pero
nuestra
oscuridad no se tocará
y uno
que otro vómito
después
de estas palabras
nacerá.
Un
poco menos idiota,
un
poco menos complicado,
un
poco intuitivo,
un poco
real,
un poco
más desgraciado,
un
poco más miedoso
y
un
poco más resguardado.
No
hay señalamientos
no
soy el señor que juzga por fanfarronear,
no
hay halagos buenos,
no
hay intensiones malas,
así
nuestras edades sean las mismas
mis
experiencias nunca brillaran;
no
hay “hasta luego”,
no
hay encantos ni mucho menos desencantos;
bajo
tu brújula lujuriosa
encaje
bien por unos meses
mientras
descubrías que querías
y agradecí
que
por
primera vez
hubo
validación hacia mí.
Un
poco menos idiota
señoras
y señores
porque
desde chiquito aprendí a lidiar
con
esta fea caradura
y con
las fantasías maltrechas;
ya
que
si no
tuve nada en décadas pasadas
las
que vienen pasaran
a la
misma nada,
aunque
escondido en el fondo
hay
ganas capaces
pero
si me ves hoy mis ánimos son incapaces,
pero
si me ves hoy pensarás
que
soy galán y un desubicado
que
coquetea sin cesar
pero
tienes
permiso de reírte de mi
porque
eso no sucederá,
solo
uso mis lentes oscuros
a la
hora de cenar.
Un poco
menos idiota a mediados de junio,
vaya
mes que, en cada año,
me
desconsuela,
vaya mes,
aunque soy agradecido…
Agradezco
tus formas,
las pocas
palabras, y el hallazgo
de considerarte
buena persona
con
el alivio de un hasta pronto,
con
el alivio de tu absoluta felicidad
duermo
en el desahogo
de
esta madrugada fría
ya que
mi nombre muy fácil lo vas a olvidar.
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