domingo, 10 de septiembre de 2023

Divagar.

Casualmente soy mi mejor enemigo
y de eso no me puedo quejar,
casi para todas las cosas del querer soy un perdedor
y de eso tampoco me puedo quejar,
no tengo nada que ofrecer,
pero encuentro el consuelo en soñar 
con esa esperanza y que alcance a la realidad;
no soy merecedor de un querer pero 
la esperanza es persistente así no haya un después.


Casi siempre aprovecho los momentos para mentir sobre mi edad
porque
casi siempre llego tarde a todo 
y se asombran de mi poca habilidad de tocar otra piel,
y bastante convincente se transmite mi miedo al hablar de ello
y bastante convincente se transmiten mis palabras 
para demostrar que inclusive 
muy en el fondo de mí
la luz sigue encendida
pues no puedo perder la ilusión.


En algunas noches 
es fácil perder la noción del tiempo
y el poder del llanto,
en algunas noches es fácil
fantasear y caer de golpe
dentro un sueño fugaz.


Despierto y no hay café,
a veces tomo tanto 
que mis dientes se envejecen,
se me cae el azúcar del café
y de inmediato pienso que tendré suerte,
que inútil,
que incapaz,
que miedoso,
que tonto ilusionado,
que egoísta,
que callado,
que tranquilo,
que aburrido,
que amargado,
que creído,
que feo,
que abrumado,
que testarudo,
que rudo,
que animal,
que torpe,
que exagerado,
que dramático
y olvidado.
 
Aquí divago y divago 
sin encontrar la boca que besar,
solo imagino la tuya porque bien lejana que está
pero no soy conciso
porque si la encuentro 
lo más seguro 
es que rechazado quede bajo un sol de ciudad,
y me distraiga mirando las nubes
con mi cara de haragán;
pero nunca usaré mi honestidad para la crueldad.

martes, 5 de septiembre de 2023

Secreto

Con las melancólicas melodías de mi entorno 
en cada segundo del día
puedo escribir pedazos e instantes de tiempos y sentimientos 
para no ahogarme...
Descubrí que lo que quería realmente era aprender a besar,
aún no lo sé, creo que lo hago y lo haré mal...
Da igual, nadie va a aventurarse con estos labios marchitos.


Descubrí que no tengo el valor
para tocarte, no se follar, 
puedo imaginarlo pero de mi cabeza nunca saldrá
y en mi cuerpo no se va a manifestar,
de hecho el hecho aterra
con el pensamiento
de que puedan verme de frente
mi minúsculo musculo del medio;
pero
descubro mi ingenuidad y lo sorpresiva que es mi mirada
cuando aguanta tanto desconsuelo
porque sigo mirando el firmamento 
cada tanto en cada respiro...
Descubrí que puedo hablar interesante,
aunque pocas veces lo creo suficiente,
incluso con mis malos chistes
puedo bailar mientras sonrío,
aunque me disgusten la forma de mis dientes.


Sigo en mi habitación,
sigo en mi cuarto,
sigo en mi espacio,
y sonrío por ponerle peso a los sueños...
Me han rechazado porque me he rechazado 
y no conozco otro sentir que ese mismo,
que se alberga muy cómodo dentro de mí,
pero
guardo un anhelo,
guardo inspiración
y guardo fantasías en donde cada tanto entro y resueno otras bellas melodías.


Volveré a lo ingenuo cada vez que pueda 
con mis ojos hinchados, 
mi cara amarillenta,
y la testaruda alopecia que inhiben mi seguridad,
aunque no se crea,
aprendí a coquetear
aunque caiga de golpe a mi actitud noble 
por intentar ser el 'Don Juan',
puedo soñar con amar,
puedo ser capaz de amar,
a lo romántico,
a lo terrenal, 
a lo maduro y real,
a lo eficaz y al tiempo traspasar;
pues porque nunca me ha pasado y es la verdad,
pero no quiero ser ciego,
aunque no se me de nunca la oportunidad
aunque aprenda a convivir en soledad,
no quiero irme de aquí 
sin sentir lo que es amar,
ya se, la frase anterior resonó en lo cursi, la burla y lo chistoso,
lo cliché y lo estúpido...
Pero, esa es la reflexión y la cusa de estar vivos,
lo sé porque lo creo, 
aunque sepa que no la viviré
aún escribiendo solo y con el nudo habitual en la garganta 
porque no me daré esa oportunidad.


El escalofríos llega y es tan caótico pensar
que me tengo que disculpar
por pensar que algún día podré amar...
No se la complejidad del asunto
y sería interesante pero todo se escode en fantasías
que pueden aligerar la pena de una mente intranquila
y siempre va a ser mi secreto
en tener el deseo de amar.

domingo, 13 de agosto de 2023

Sanar.

De la imperfección
encuentro mi cuento contento,
porque veo a lo lejor
a aquel niño soñador,
porque siempre hablo de los sueños
porque sé que allí radica
la esperanza, la fe y la luz.
 
Pueden mis angustias
y pueden mis miedos
y puedo ser víctima de mi propia persona,
pero puedo sanar.
 
Quiero comprender con gigantes
bocanadas de curiosidad,
cualquier misterio mundano,
quiero comprender con bastante atención
en los detalles,
la complejidad en los actos y en las mentes
de algunos a mi alrededor…
Comprendo que cada quien
es capaz de actuar como mejor le salga.
 
Comprendo que a veces la vulnerabilidad
está mal vista,
comprendo que quiero abarcar todo
porque creo perder el tiempo sino lo intento…
Quiero comprenderme a mí.
 
Puedo estar roto y sonreír
puedo estar angustiado y cumplir
puedo estar tenso, y seguir
puedo, pude, podré… Sanar.
 
La dificultad inunda todo sentido y fuerza motriz,
La dificultad solo deja ver el mismo rasgo carcomido
por los años,
rasgo carcomido sin valentía,
rasgo carcomido inutil
de mi inferioridad
de mi fealdad
de mi vergüenza
de mi cobardía
rasgo carcomido inutil
que sí recuerdo como lo creí
y tarde lo dejé avanzar.
 
Puedo estar roto y sonreír
puedo estar estar angustiado y cumplir
puedo estar tenso, y seguir
puedo, pude, podré… Sanar.
 
Ya luego, lo que cura el tiempo
son las nuevas determinaciones
y
aunque del desamor
este encantado y no lo viva,
hay más musas para
regocijar mis palabras.
 
Sanar y recobrar
y descubrir
y desligar
y estar genuino y sereno
así se cuele la nostalgía…
Estoy sanando
por mi, para mi, para aquel David cual niño feliz,
estoy protegiendo eso
y aunque a veces caiga
y aunque se desconsuelen algunos momentos
me levanto,
sacudo el polvo,
miro fijamente al firmamento
con su meta
porque puedo,
porque pude
y
porque podré sanar
cuerpo, alma y mente.
 

Pensativo.

Pensativo y constante
pocas veces delirante,
aclarando los ojos e igual mi mente...
Soñando con por fin verte
estando lejos te distingo
aunque a veces estés distinto,
sigo estando contigo, en nuestros pensamientos.


Y es amando cada versión nuestra
estamos aquí y ahora
y es agradeciéndole a lo supremo
a Dios, al cielo y el universo entero
que seguimos suspirando,
que seguimos caminando,
que seguimos sudando,
seguimos soñando, riendo y sintiendo.


Hoy no estoy tan melancólico como ayer,
tampoco estoy molesto como el jueves,
estoy para estar contigo por nosotros;
juntos cohabitando el mismo cuerpo y mente.


Nos tenemos,
nos queremos,
nos amamos,
nos peleamos...
Es amando cada versión nuestra 
que hemos llegado a donde hemos llegado
y nos falta llegar más lejos
con todo y este poema carente de pimienta
dedicado a ti que soy yo,
tengo que sacar todo mi ser
pensativo.

Cree fantasías al oír tu voz.

Volvemos y jugamos con el recuerdo
pero
no recuerdo nada porque no te toqué
porque no te olí
porque no te sentí
pero sí te oí.
 
Volvemos a repetir y caer en lo común,
en lugares comunes,
yo me niego,
porque es mi rasgo característico infantil
con que finiquito mi apego
porque desde el año pasado
tu manejaste el desapego
en su punto perfecto;
justo y con razones.
 
Tengo que tener cuidado con lo que deseo,
deseo tus abrazos,
deseo tus besos,
deseo aventuras a tu lado,
pero
al tiempo no le importa
cual deseo se queme en el fuego
de mi voluntad
y
a lo mejor tu piel no compagine con la mía
y
a lo mejor tus noches no quieran mi compañía.
 
Nada es malo,
por lo menos tus ojos no fueron ajenos a mis muecas
por lo menos mis suspiros no molestaron en tu ambiente
por lo menos no se fueron tus palabras con mi encanto,
y aquí,
repito,
y aquí en mi pecho aún habita el sentimiento
que a veces fuerte, a veces débil, a veces denso…
Cultivando el vínculo que yo mismo cree
porque mi convicción es igual de fuerte ahora y siempre,
aunque nunca sepa cómo sientes realmente,
ni tus pensamientos transcribes,
supongo que muy bien te arropa el viendo
mientras yo aquí…
Creo fantasías al oír tu voz.